
El pasado 23 de Junio, a las 19:00 hs, en la Sala
Tragaluz del Teatro Buero Vallejo, tuvo lugar la conferencia de la
serie Historia de los judíos en España, bajo el título "
Estructuras sociales, jurídicas y económicas: LAS ALJAMAS", a
cargo de la Profesora Dra. Carmen Marcos Casquero.
Con la diáspora, el destierro y el
cautiverio, desde épocas remotas, los judíos dispersos por el mundo han vivido
agrupados en la judería.
Judería y aljama son dos términos
complementarios, pero no sinónimos. La judería se refiere al barrio judío
material: casas, calles, sinagoga, carnicería, tiendas, baños, etc., incluida
la población hebrea de la comunidad de ese lugar.
La aljama, además de comunidad de los
judíos, es también el conjunto de instituciones sociales, religiosas y
jurídicas que gobiernan una judería.
Hubiera o no leyes que impidiesen a los
judíos residir donde quisieran dentro de la ciudad, la tendencia natural era
agruparse en un barrio propio, en el barrio judío.
Aunque ya existían grupos de judíos en tierras cristianas, la diáspora
provocada por el integrismo almohade supuso la aparición de las primeras
aljamas y juderías a finales del siglo XII (como las de Tudela, Zaragoza y
Zorita de los Canes) con reconocimiento jurídico como comunidad organizada.
Existen datos que muestran la convivencia y respeto mutuo entre las diferentes
comunidades religiosas.
Las autoridades judías establecieron unas
reglas severas, unas ordenanzas (taqqanot)
basadas en las leyes rabínicas, que constituyen auténticos códigos de justicia
rabínica y que servían de código civil y penal para la judería.
Cada comunidad judía designaba a un jefe
responsable de la conducta de sus miembros ante el soberano (musulmán o cristiano).
Castigaba también a quien no llevara una vida adecuada a la ley y costumbres
judías, como no respetar el sabbat,
no comer según las leyes judías,
pelearse con otro, que la venta de carne no fuera kosher, etcétera.